Manifiesto

«SOMOS un grupo de españoles de diferente edad, sexo y condición, que no nos conformamos con la situación actual de España. Pretendemos influir en base a ideas y propuestas para lograr una reforma positiva y de convivencia.

Creemos en la democracia pero no en la partitocracia. Creemos en la buena gestión y deseamos luchar contra la corrupción y las malas formas de gobierno. Todos tenemos una enorme responsabilidad, la de dejar a nuestros hijos una España unida y mejor. Y lo vemos posible. Se trata de que cada cual aporte su pequeño grano de arena para entre todos forjar una España mejor.»

Hemos nacido para servir y construir entre todos una España justa que reaccione e ilusione

Nuestro fundamento ideológico tiene como base el espíritu del servicio, creemos firmemente que solamente vale quien sirve. Pretendemos anteponer el bienestar de nuestros compatriotas por encima de los partidos políticos, los intereses de clase, el cainismo egoísta y trasnochado nacionalismo y las leyes del mercado capitalista.

En la España que creemos cabemos todos, enriquecidos por sus distintas lenguas y culturas, somos muy conscientes que juntos sumamos y nos hacemos más fuertes, para entregar a nuestros hijos una Patria de la que se sientan orgullosos.

Rechazamos por obsoleto el discurso simplón e interesado de lo políticamente correcto y de la anacrónica y obsoleta diferencia entre izquierdas y derechas, con la que nos engañan para mantener sus prebendas y colocar a sus acólitos.

No os vamos a ofrecer soluciones concretas al modo de los partidos, que luego incumplen sin rubor alguno. Os presentamos la base ideológica de nuestro pensamiento, que el beneficio común, empezando por los más desfavorecidos, marcará sus pasos. Estamos convencidos que no existe Patria sin Justicia
Social, porque un pueblo es tan grande como cuida y protege a sus conciudadanos más vulnerables.

El ser humano como base del personalismo, debe de ser el fundamento, causa y fin del orden social, político y económico. Frente al materialismo actual de la sociedad de consumo capitalista imperante, reivindicamos la naturaleza trascendente del ser
humano. Es la economía la que debe ponerse al servicio de la persona y no la persona al servicio de la economía.

Respetamos la vida en todas sus formas y promoveremos iniciativas en defensa de la misma. Todas las personas son libres, íntegras y dignas, valores que alcanzan su plenitud en comunidad y que deben ser defendidos y respetados.

Rechazamos todo tipo de discriminación sea cuál sea el motivo de ésta: raza, cultura, ideología, credo y opción sexual de las personas. Como nación de tradición emigrante somos partidarios de la inmigración controlada e integradora, dando una especial preferencia a la inmigración que nos llega de nuestros hermanos
de Hispanoamérica, Filipinas, Guinea Ecuatorial y Portugal.

España no sólo es un legado y un quehacer histórico, también debe ser un estimulante proyecto en permanente construcción y mejora. Se trata de encontrar, en cada momento, una misión que nos implique a todos los españoles, tanto en el plano nacional como hacia el conjunto de las naciones. Creemos en la rica diversidad de España y en su unidad.

Potenciaremos las regiones, apoyando toda clase de patrimonio cultural que conforma y enriquece la plural realidad de nuestra nación. No creemos en el centralismo a la antigua usanza, generador de la decadencia española, abocamos por una unidad constructiva e igualitaria, donde no haya regiones privilegiadas sobre otras, donde la riqueza común de todos los españoles, sirva para ayudar y sumar entre todas las regiones.

Somos descendientes y herederos de la Hispanidad. Nos unen multitud de vivencias con los pueblos hermanos del otro lado del mar, que van desde la lengua y la cultura, hasta una historia común y un acervo de costumbres. Promocionaremos la Hispanidad como esencia y riqueza de nuestra cultura, de nuestra manera de ver y entender la vida, el trabajo, las relaciones y las creencias.

Somos firmes defensores de la familia y creemos que las uniones civiles deben reconocer todo tipo de vínculo que se ajuste a ley.

Es completamente intolerable la violencia contra las personas, especialmente contra las mujeres, que atenta contra todos nuestros valores. Su defensa es una de nuestras prioridades sin caer en una culpabilización de todos los hombres por el hecho de serlo.

Creemos y sostenemos la primacía del derecho de los padres a la educación de sus hijos. El Estado tiene que actuar como garante de la educación que elijan los padres y no pretender adoctrinamientos que no le competen. Defendemos que la Educación de todos los niños y jóvenes españoles ha de ser competencia exclusiva de un gobierno nacional, que supere la táctica aniquiladora de nuestra rica historia común, y el adoctrinamiento sistemático de las generaciones que están siendo educadas en el odio a su Patria.

Defendemos la enseñanza pública de calidad a la que hay que dotar de suficientes recursos para que no sea más el lugar donde aparcar a tantos niños, adolescentes y jóvenes universitarios, que pasan por ella sin ninguna perspectiva de futuro. Proponemos incentivar profundamente la Formación Profesional vinculándola con las empresas de una forma eficaz desde el Estado, para que sirvan de nexo entre el mundo educativo y el mundo laboral.

La enseñanza concertada y privada contará con todo el apoyo del estado sin ningún tipo de privilegio frente a la pública. Ambas se han de amoldar al bien común. Incentivaremos una real y pragmática política de empleo juvenil, no es posible que un país con tantas riquezas como el nuestro no sea capaz de dar trabajo y motivar a decenas de generaciones de jóvenes que se suman con resignación al paro.

Propondremos una política científica que permita, de una vez, que nuestros investigadores no se vean en la obligación de emigrar para encontrar subvenciones. No estamos dispuestos a seguir dilapidando el mejor capital humano que ha tenido España por la desidia de los partidos.

Ambicionamos que todos los ciudadanos tengan acceso a los servicios básicos de Sanidad y Justicia de calidad, hasta su más alta escala, sin que sean lastre los medios de que cada cual disponga, sin merma de la iniciativa privada en dispensar dichos servicios.

Creemos en el valor de lo público y defendemos una Sanidad pública que cubra sobradamente las necesidades de todos los ciudadanos. La Sanidad ha de volver a ser competencia exclusiva del gobierno central y no esta suerte de torpes Reinos de Taifas en la que la han convertido los partidos y sus corruptos intereses.

Apostamos por el desarrollo de una alternativa en la que la economía esté al servicio del ser humano para cumplir la doble finalidad de proyección de la persona sobre las cosas y la necesaria función social de contribución a crear riqueza y a su equitativa distribución.

Creemos que superar el capitalismo y el socialismo que sufre la humanidad es una alta tarea moral. El voraz consumismo está matando nuestras sociedades y sus mejores valores, esquilma los recursos naturales y lleva irremediablemente a una sociedad despersonalizada e individualista, donde las diferencias entre ricos y pobres no dejan de agrandarse cada año.

El trabajo es una función irrenunciable del hombre y todos tienen derecho a uno que les permita vivir dignamente. Asimismo, todas las personas tienen la responsabilidad social de efectuar alguna tarea. Los derechos tienen que estar acompañados de las obligaciones.

Somos partidarios de una política de empleo integral incentivando a los autónomos y empresas nacionales frente a las multinacionales que explotan al trabajador, se llenan de subvenciones y se escapan a otros lugares hundiendo el empleo.

Queremos que España vuelva a ser mirada desde Europa por su potencial industrial, para ello proponemos una poderosa reindustrialización que de tejido social e industrial a nuestra nación. Afirmamos la prioridad del trabajo sobre el capital. Queremos que se reconozcan el talento, el esfuerzo y el mérito.

Defendemos el acercamiento de la propiedad de los medios de producción a los trabajadores. Promulgamos la redistribución de la riqueza para que no haya ciudadanos de diferentes categorías, en función del mérito y los logros, partiendo siempre de la igualdad de trato y de oportunidades en alcanzar objetivos.

Así mismo somos conscientes de la necesidad de hacer viables en lo económico, procesos productivos rentables, en conjunción con una economía humanizada y con un capital al servicio del ser humano, cuestión esta harto difícil, pero necesaria. El mundo moderno está inmerso en una economía y comercio global, que exigen rendimiento, competitividad, buen hacer y beneficios.

Reclamamos una urgente regeneración ética de la vida pública y para ello abogamos por abrir cauces a la participación política de la sociedad civil a través de una democracia auténticamente participativa, en la que cada español se sienta protagonista activo en la toma de decisiones.

No es posible dejar la democracia y menos en pleno siglo XXI, reducida por los intereses partitocráticos a un voto cada cuatro años, con listas cerradas, y como única forma de representación los partidos políticos generadores de corruptelas y clientelismos. Creemos que la democracia ha de recaer de una forma mucho más directa sobre los ciudadanos, auténticos garantes del destino nacional.

Proponemos una profunda reforma de la Constitución. Transformar la España de las autonomías para que no persistan las desigualdades y egoísmos territoriales, avalados supuestamente por unos derechos históricos caducos.

Apostamos por una reestructuración territorial del Estado, potenciando los municipios, comarcas, cabildos y las mancomunidades, con el objetivo de disminuir gastos y tener servicios comunes eficientes, haciéndolos más cercanos al ciudadano.

Modificaremos la Constitución para que deje de ser palabrería hueca de derechos y deberes que no se cumplen. Crearemos sólidas bases constitucionales que verdaderamente los posibiliten.

Acabaremos con los privilegios de la casta política más amplia del mundo, con sus miles de consejeros y aforamientos que perpetúan un sistema corrupto y clientelar, que busca dividir al pueblo español para mantenerse en el poder. Todo órgano de representación ha de ser democrático en su constitución y funcionamiento interno.

Creemos en la efectiva separación de los poderes legislativo, ejecutivo y judicial, para asegurar su independencia de ejercicio, pero no desde una perspectiva liberal, donde todo al final es imagen y comedia, sino desde una expectativa de separación real, de plena libertad y de una forma diferente de configurar y componer los poderes, ajena al amiguismo, a una falsa lealtad y a intereses de partido.

Nuestras Fuerzas de Seguridad y nuestro Ejército deben recibir la implementación que necesitan para el buen funcionamiento de sus funciones y el salario digno que se ganan con su servicio incondicional a España.

Ante el acuciante problema ecológico, ambiental y de desertización que sufre España proponemos un gran programa de reforestación en todas aquellas regiones que con más urgencia lo necesitan, implicando a toda la sociedad para que reconstruyan el patrimonio natural de España.

España sigue necesitada de una profunda reestructuración agraria, un plan hidrográfico nacional y una ley de aguas solidaria, además de una ley de costas que prime los intereses nacionales y no los egoístas intereses de unos pocos. La España abandonada es el reflejo de esta España insolidaria del estado autonómico, donde unas regiones se han cargado de privilegios frente a otras.

Es una obligación económica, cultural y ética de todos recuperarla. Promoveremos su desarrollo agrario e industrial que lleve a una repoblación, incentivando reales políticas que paren su constante abandono y olvido. Potenciando las tradicionales industrias agrícolas, pecuaria, ganadera y pesquera, además de defender el sector de la caza sostenible.

Fomentaremos la solidaridad entre las distintas regiones de España para impedir situaciones de privilegio de unas frente a otras, evitando agravios que generan conflictos interregionales.

Solo los que se atreven a ensayar lo absurdo son capaces de conquistar lo imposible, por esto, por conquistar lo imposible, surge SOMOS

manifiesto